Cuando te comparas siempre pierdes…

Cuando te comparas siempre pierdes…

Desde el Parque del Putxet…

En mi desafío para “La Felicidad en el Camino de Santiago”, que haré de 16 al 23 de julio, y ahora estoy entrenando más, preparándome, falta menos de un mes…

Desde hace unos días estoy más atenta a lo que el universo me dice y estoy pensando en una frase que me llega “de vez en siempre” que es “cuando te comparas siempre pierdes”.

Me he dado cuenta que yo estaba mirando las redes sociales y no me sentía bien. En un primer momento, yo miraba a alguien que yo conozco y pensaba “mira lo que está haciendo está persona”, “mira este viaje”, “mira esta pareja”, “mira este lugar”, “mira esta ropa” y al final me estaba comparando: esta persona ya fue en este sitio no sé cuantas veces, ellos ya están juntos desde hace muchos años, y no me sentía tan bien. No me gustó este sentimiento.

Empecé a mirarme. Incluso he bajado una aplicación que se llama Quality time   

Esta aplicación mide el tiempo que tu quedas en las redes sociales, que tu quedas en el móvil y me he dado cuenta que tengo una adicción: me quedo mucho tiempo en el móvil. Y también el “¿para qué estoy mirando cuantos seguidores tienes esta persona, cuantos posts ha hecho?”.

Una cosa es cuando esto, o todo lo que hacemos, nos inspira. Y otra cosa es cuando no nos sentimos bien porque nos comparamos.

Y en esta mirada interna, mi conclusión personal es que cuando me comparo siempre pierdo. Cada persona es distinta. Cada uno está en su camino, en su tiempo, en su proceso. Mi única fuente de comparación debe ser yo. Y mi objetivo de vida es ser mejor hoy que ayer.

Puedo mirar todo el mundo como inspiración. Me gusta una persona, algo me inspira a hacer las cosas mejor, quiero hablar como determinada persona habla porque esto me motiva. No para ser mejor que nadie. Hasta porque cuando nos comparamos, siempre perdemos.

Esto vale para cada paso, literalmente, en nuestro camino de vida.

Yo te invito a hacer esta toma de conciencia. cuante te estás comparando y comparto mi aprendizaje y motivación. de ser cada día mejor, yo mejor que yo ayer, y después mejor, mejor. Siempre un poquito, creciendo y aportando un granito de arena.

¡Y yo espero verte por aquí y por el mundo!

Gracias, besos, adiós.

 

By | 2017-06-24T20:20:34+00:00 Junio 24th, 2017|Automotivación, Camino de Santiago|0 Comments

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