Desde el día de la felicidad, 20 de marzo.

La felicidad es uno de mis temas favoritos.

Yo soy brasileña, vivo en Barcelona hace casi 3 años. Vengo de Minas Gerais. Ya fui payasa,  he estudiado publicidad, trabajé en agencias de publicidad, en la televisión, en mis últimos años en Brasil he trabajado en el cine, me encanta el cine. Yo siempre he trabajado por detrás de los ordenadores, analizando el comportamiento de las personas. Pero lo que me encantaba, lo que yo tenía interés era saber quién eran las personas, que las movía.

Hasta que un día me fui de vacaciones a Grécia, en Delfos, donde hay el templo donde toda la gente iba a buscar respuestas. Y la respuesta era sólo una: conócete a ti mismo.

Yo me quedé con esta frase…y fue cuando empezó mi proceso de transformación.

¿Y por qué estoy contando esta historia? Hasta este momento, yo nunca me había preguntado qué era lo importante para mí. Yo seguía por la vida siguiendo el espejo social, haciendo lo que esperaban que yo hiciera.

Siempre fui una buena alumna, yo creía que era esto que esperaban de mí, siempre fui la delegada de clase. Siempre que tenía un novio estaba con él para casarme. Yo pensaba que la felicidad estaría o en el trabajo, o en el matrimonio. Yo era una persona buscando la felicidad en todos los sitios. Yo siempre buscaba  la felicidad fuera. La buscaba en la pareja, en el trabajo, en los viajes, siempre pensando que sería más feliz en algún lugar fuera.

Pero en esta búsqueda, yo me sentía vacía de alguna manera. Sentía que el camino no era este, aún que para todos parecía que yo estaba muy feliz, porque yo, como optimista siempre estoy sonriendo. Pero dentro de mí, la felicidad ni siempre era muy auténtica.

Yo que he buscado la felicidad en tantas cosas, pensaba que el problema estaba con las otras personas. Yo pensaba que el problema era jefe, hasta que he cambiado de un montón de trabajos, y seguía con el problema. ¿Alguien ya ha pasado por esto?

Yo pensaba que el problema era con  mi novio. Entonces yo he cambiado de novio y seguía con el problema.  Pensaba que el problema eran mis padres o cualquier persona o cualquier cosa fuera.

En el trabajo, cuando pensaba que esto me definía. Cuando era asistente pensaba que el día que sería gerente sería más feliz, el día que sería directora, sería más feliz. Y yo seguía, pero la felicidad no.

Hasta que llegó un momento, en mi último trabajo en Brasil, como gerente de Marketing de Fox, trabajando con películas, que me encanta, yo pensaba que yo estaba super feliz, pero dentro de mí algo decía que no. Y era curioso. No sé si han visto la película que se llama “La vida secreta de Walter Mitty”, el slogan era “pare de soñar, empieza a vivir”. El cartel estaba en mi despacho mirándome. El cartel sumado a la historia del “conócete a ti mismo” en Grecia hicieron que yo empezara a escucharme.

En este momento, no sabía lo que yo quería. Sabía que con todo lo que estaba haciendo no estaba llegando al resultado que yo quería: ser feliz.

¿Qué era la felicidad? Ya no era el coche, ya no era el trabajo, ya no era la relación, ya no era la ciudad. ¿Qué era denominador común en todo esto? Era yo.

Renuncié a mi trabajo y he decidido venir a Barcelona. ¿Y por qué Barcelona? Cómo yo no sabía que quería hacer de mi vida, Barcelona me parecía perfecta. Estaba en el medio del mundo, tenía mar, tenía montaña. Como yo necesitaba un visado para estar aquí, empecé a buscar un curso. Como trabajaba con Marketing, empecé a buscar por cursos de Marketing, pero no me hacía ilusión. Hasta que me enseñaran un curso de Desarrollo directivo, Inteligencia emocional y coaching. Yo ni sabía que lo que era el Coaching. Lo que he dicho fue “necesito herramientas para ser más autónoma y feliz en mi vida”.

Así fue como el Coaching me encontró, Barcelona me encontró. Y cada día estoy más enamorada y más feliz.

En el viaje del autoconocimiento, que es como yo llamo el proceso de desarrollo, he aprendido que:

  • Yo no puedo poner en manos de terceros mi felicidad. Felicidad para mí es sentirme bien. Y esto no puede depender ni de nadie ni de ninguna circunstancia. Yo no puedo depender que esté lloviendo o que haya sol para que yo me sienta feliz. Yo no puedo depender de mi pareja, mi jefe, del chico de la panadería estén en un buen día para que yo me sienta feliz.

Mi felicidad sólo depende de mí.

  • Yo necesito cultivar todo lo que me hace más feliz. Es un trabajo propio.

Aquí comparto algunas cosas que hago para ser feliz cada día. Pues en mi opinión la felicidad, que es paz interior, es sentirme bien es una decisión. Una vez que tengo esta decisión – yo quiero ser feliz – yo necesito hacer cosas, cada día. Como hacemos en el gimnasio, si vamos con regularidad, quedamos más fuertes, nos sentimos mejores, pero si dejamos de ir ¿Qué pasará?

Y para con la felicidad es así, una decisión, un ejercicio, que cada día yo busco las claves para estar bien, tranquila, en paz, independiente de lo que pasa fuera. Mis 5 claves de la felicidad:

1 – Gratitud

Damos por hecho tantas cosas en la vida. Desde que empecé de corazón a ser grata por todo lo que pasa conmigo, desde el primer momento del día cuando me despierto y doy gracias por estar viva, la felicidad es una constante.

2 – Presencia

El mindfulness. Cuando pensamos que no estamos felices, esto sólo pasa en el pasado, cuando miramos que las cosas no pasaron como queríamos o cuando estamos muy ansiosos, en el futuro, pensando en que puedo hacer, que haré mañana, que voy a hacer de aquí a un año.

Cuando estamos en el aquí y el ahora todo está bien. Lo que pasa es que nuestra mente es como un mono, buscando un lugar donde aferrarse y casi nunca está aquí y ahora.

3 – Aceptación

Cuando no aceptamos la realidad que tenemos. No estoy hablando del deseo o ganas de hacer cambios, estoy hablando de aceptar las cosas como son y a partir de ahí pensar en que puedo hacer para mejorar. Y no luchar. Hay gente que dice que ha venido en la vida para luchar. Yo creo que hemos venido aquí para ser nuestras mejores versiones, desde la tranquilidad, desde la calma.

Cuando hablamos en desarrollo personal, hablamos de nuestro niño interior, que es como viven los niños, aceptando la realidad.

4 – Dar

Dar mi tiempo, mi corazón, mi energía, mi atención. A veces estoy por la calle, veo que alguien está  perdido con el mapa en la mano y ofrezco ayuda. Yo salgo tan contenta. Y no es pensando en cómo está persona me puede ayudar después. Cuando yo doy desde mi corazón, yo soy más feliz. Hay gente que puede llamar esto de egoísmo. Como yo soy la responsable de mi felicidad, hago lo que me hace bien.

5 – Crecer

Como creo que estamos aquí para expandir, para ser cada día mejor, más grandes. Estamos aquí para aprender y crecer a nivel: físico, emocional, mental y espiritual. ¿Qué puedes hacer para tu crecimiento? ¿Cuáles son las cosas que tú crees que estás creciendo, mejorando cada día?¿Cómo puedes en tu día a día hacer más lo que te hace más grande, más feliz?

Yo, por ejemplo, para conectarme y crecer: practico yôga, me gusta meditar, estar con los amigos, la familia, celebrar los logros, aún que sea un pequeño logro (¿si yo no celebro mis logros, quién va a celebrar?), ir al cine (ni siempre tengo compañía, así que yo me llevo al cine). A nivel mental, puedo apuntarme a un curso, buscar una información. A nivel espiritual, tengo mis momentos de silencio. ¿Y tú, que puedes hacer para buscar tu felicidad en tu crecimiento cada día?

Te propongo este ejercicio, de ser un ser completo, en tu versión más grande y más feliz. Es posible. Creo que es el único motivo para estar en este mundo.

La felicidad sólo depende de nosotros. Debemos permitirnos. ¡ Haz más de lo que te hace feliz! Si te gusta, por ejemplo, tomar helado. Piensa por un minuto, ¿cual fue la última vez que has tomado un helado?

Y la única manera de seguir estas claves es  a través del autoconocimiento. Y esto exige valentía para escucharnos.  ¿Cuantas veces vamos por la vida siguiendo el espejo social, haciendo lo que creemos que los otros esperan que hagamos, pero no nos escuchamos?

¿Yo quiero estar aquí? ¿Quiero estar en esta situación? ¿Quiero estar con esta pareja?¿Quiero estar en este trabajo?¿Quiero ir a esta fiesta hoy? A veces es más fácil no cuestionarnos, pero cuando paramos y nos escuchamos, ahí está la paz interior, la verdadera felicidad sostenible, que nadie nos puede quitar.

Da igual el color del cielo, da igual si estoy en un hotel cinco estrellas…

Y para seguir hablando de la felicidad, yo te invito:

 

Retiro de la Felicidad – 9 al 11 de junio

La felicidad en el Camino de Santiago – 16 al 23 de julio

 

Y termino diciendo que la felicidad no es un destino, la felicidad es el camino.

 

Y yo espero verte por aquí y por el mundo.

 

Gracias, besos, adiós.